La natación es un deporte en el que la técnica es muy importante. Nadar bien es más eficaz que aplicar mucha fuerza, o dicho de otra manera: los que nada mejor, nadan más rápido y se cansan menos. Hay muchas maneras y productos que nos ayudarán a mejorar nuestra técnica en el agua. Aquí van algunos consejos:

- Divide las diferentes partes de la técnica: Esto nos servirá para centrarnos en cada aspecto de la natación: patada, brazada, respiración… Y dentro de ellas, divide estos movimientos por fases para focalizar su mejora. Dentro de la brazada, por ejemplo, podemos trabajar la entrada de la mano en el agua, el recobro, la acción de remar, la fuerza, etc. Para muchos de estos aspectos, existen diferentes productos y elementos que nos ayudarán a mejorar (palas, pull boy, aletas…), consulta con un experto para que te ayude a escoger cómo y cuándo conviene usarlos.

- La patada: una fase mucho más importante para nadar bien de lo que se piensa. El tren inferior nos impulsa en todo momento y es la clave de una buena técnica. Debemos accionar las piernas de forma sincronizada y pateando desde la cadera, soltando ligeramente rodillas y tobillos, como su las piernas fueran dos látigos que apenas sobresalen del agua. El uso de la tabla y del pullboy nos ayudarán a mejorar la patada en natación.

- Exagerar los movimientos es otra buena manera de mejorar la técnica: levanta bien los codos, prolonga a tope los brazos hacia adelante, balancea el cuerpo de lado a lado para mejorar el desplazamiento en el agua…

- Si es posible, acude a clases de natación, aunque sea durante solo unas semanas. Más allá de lo que den de sí esas clases, conseguirás algo que es imposible por ti mismo: que un experto vea cómo nadas desde fuera. Este punto es muy importante para poder corregir los defectos. Con unas cuantas sesiones, seguro que un buen entrenador te podrá identificar cuáles son tus principales defectos y te podrá unas pautas para que puedas mejorar tu técnica durante meses.

- Intenta mejorar el desplazamiento en el agua y reducir el número de brazadas para cubrir la misma distancia en el mismo tiempo (o en menos). Si poco a poco, vas consiguiendo este objetivo es que estás mejorando en tu técnica y en la eficacia de tu estilo en natación.

- Sé siempre progresivo. El cuerpo necesita adaptarse al agua, un medio que no le es habitual. Independientemente de que entrenes 20' o más de una hora, empieza tus sesiones de forma suave para ir ganando en ritmo (o para completar las series que toquen). Dedica los últimos metros a moderar la intensidad antes de salir del agua.